Descubriendo el encanto de Amaymantas
Bienvenido a Amaymantas: un refugio verde para desconectarte del ruido y reconectar con lo esencial. Aquí te contamos, paso a paso, cómo pasó de ser un sueño familiar a convertirse en un espacio autosustentable en Huaral.
El origen
Nacimos de una idea simple: crear un lugar accesible, rodeado de naturaleza, pensado para compartir en familia y con amigos. Tras recorrer zonas como Pachacámac, Lurín, Cieneguilla, Chincha, Tarapoto, Oxapampa y Chanchamayo, elegimos Huaral por su clima, paisajes y buena conectividad.
En 2013 arrancamos con un lienzo en blanco. Con trabajo, cariño y mucha imaginación, dimos los primeros pasos: diseño del terreno, cabañas integradas al entorno y prácticas sostenibles desde el día uno.
Sustentabilidad desde adentro
Priorizamos materiales nobles, ahorro de agua y energía, y el cultivo de frutales. También destinamos áreas para pequeños animales y espacios de descanso. La meta: que cada visita sea una experiencia consciente, cómoda y cercana a la tierra.
Evolución de la experiencia
Con el tiempo sumamos piscina, zona de fogatas bajo las estrellas, senderos entre frutales y un mirador con vista al valle de Esperanza Alta. Hoy, Amaymantas es un punto de pausa para respirar, mirar el cielo y disfrutar lo simple.
Nuestra historia en fotos
Cronología de hitos desde 2013.
Terreno en 2013: campo abierto antes de las primeras obras.
Estructuras iniciales y trabajo nocturno en madera.
Siembra de frutales y riego para nutrir el proyecto.
Zonificación, jardines y primeras edificaciones.
Primera cabaña con terraza integrada al paisaje.
Ambientes acogedores con chimenea y detalles artesanales.
Zona de fogata para conversar bajo las estrellas.
Escalinata y mirador con vista al valle.
Ven a descubrirlo
Te esperamos para vivir la experiencia. Si tienes dudas o quieres reservar, escríbenos por WhatsApp. ¡Nos encantará recibirte!